“Telemedicina es el intercambio de información médica de un lugar a otro, usando las vías de comunicación electrónicas, para la salud y educación del paciente o el proveedor de los servicios sanitarios, y con el objetivo de mejorar la asistencia del paciente”

American Telemedicine Association

Las Tecnologías de la Información y Comunicación aplicadas a la atención en salud han impactado positivamente en el sector salud a nivel mundial en las últimas décadas. Con la revolución de las TIC a finales de los años 90, resurge el interés por la Telemedicina, una innovación que posiblemente jugará un papel importante en la evolución y transformación del sistema de salud en los próximos años. Una pieza clave y disruptiva, no solo desde un punto de vista tecnológico, sino también sociocultural y económico, pues la Telemedicina plantea soluciones a los retos y desafíos de la actualidad como el creciente aumento de la demanda de servicios de salud, el envejecimiento de la población o la necesidad de gestionar grandes cantidades de información, entre otros (1).

De la asistencia en zonas remotas a la apuesta por una salud conectada

Esta evolución de las Nuevas Tecnologías favorece la expansión y aplicación de los conceptos de globalidad e interoperabilidad en las organizaciones de salud, permitiendo e impulsando así entornos de organización y trabajo que van más allá de la aplicación de la Telemedicina para la cobertura asistencial en zonas geográficamente remotas.

Con este nuevo panorama, la Telemedicina abre la posibilidad tanto a la prestación de servicios de salud en zonas remotas o falta de especialistas, así como también permite un abordaje multidisciplinar potenciando la figura del médico en la atención primaria, entre otros.

Gracias a la interoperabilidad de los sistemas y las telecomunicaciones, la Telemedicina facilita todo el proceso de atención desde la gestión administrativa, diagnóstico, tratamiento o educación en salud. En este sentido, algunos casos de aplicación de la Telemedicina pueden ser:

Asistencia a pacientes a distancia

La asistencia médica remota gracias a la conexión con especialistas en otra punto es uno de sus usos más extendidos.

La Telemedicina ha ido ocupando cada vez más mayor espacio en el proceso asistencial. Actualmente está empezando a utilizarse para la monitorización y seguimiento de pacientes a distancia, surgiendo diferentes aplicaciones para ello. Entre ellas, destacamos:

Gestión administrativa y servicios al paciente

La Telemedicina facilita procesos administrativos y de gestión, como la cita previa para una consulta o solicitudes de pruebas médicas.

Formación a distancia y apoyo en la toma de decisiones para los profesionales de salud

La Telemedicina favorece la comunicación y el trabajo colaborativo entre profesionales de la salud sin importar su ubicación geográfica.

En este sentido, no solo supone una ventaja para los profesionales de salud. La Telemedicina está funcionando en los últimos años como una herramienta de empoderamiento para los pacientes a la hora de enfrentarse a su enfermedad gracias a la posibilidad de pedir una segunda opinión o diagnóstico.

Ventajas y Beneficios de la Telemedicina

Una de las ventajas más importantes es la reducción de las desigualdades en la población para tener acceso a los servicios de salud, independientemente de la localización geográfica. En este sentido existen grupos de beneficiados:

Para los pacientes

Para los médicos de primer contacto

Para los hospitales

Para el Sistema de Salud